Algunos dicen que los automóviles son una inversión, otros un gasto, en lo que si estamos de acuerdo es que es para muchos la segunda erogación mas grande después de la vivienda en la que participan el común de las personas.
Los fraudes más comunes para los automóviles son los carros robados y los carros con vicios ocultos también llamados envenenados
La forma mas común de vender un carro robado es falsificando los documentos ya sea para aparentar que el verdadero dueño lo vendió o que se trata de otro vehículo de las mismas características.
Una vez mi hermana tenia un carrito, que como dicen por ahí, estaba salado (y juro y re juro que no fui yo el que lo saló) con el tuvimos toda clase de percances, el pobre se estrellaba hasta parqueado. Cuando por fin se decidió a venderlo, lo dejo en consignación en una compraventa de un “amigo”. El auto desapareció, y desaparecieron con el los documentos de propiedad.
Quienes se lo llevaron, con la ayuda de funcionarios corruptos de Soacha, hicieron ventas ficticias para colocarlo en manos de un testaferro que finalmente vendió del vehículo a una victima. La corrupción en Soacha era tan evidente, que las ordenes de retener el vehículo y la denuncia por pérdida nunca fue allegada a la carpeta del carro, por lo que después de las maniobras fraudulentas el carro aparecía normal para cualquiera que lo fuera a comprar.
La providencia quiso que el carro quedara en manos de un propietario que vivía por la ruta que yo usaba diariamente a la oficina. Y un día que iba al trabajo, lo vi y le comente a mi hermana, así que se llamo a la policía y ellos llegaron a capturar al dueño del carro, por donde se comenzó a desenvolver el hilo de cómo todo se había hecho para defraudar por un lado a mi hermana y por otro al comprador que lo tenia en ese momento.
Si el comprador hubiera llevado el carro a la SIJIN (policía nacional) a una inspección es muy posible que se hubiera enterado que este carro estaba reportado como robado. No se si en otros países exista un mecanismo similar. La recomendación en todo caso es tratar de comprar vehículos de personas conocidas o en sitios reputados y en la medida de lo posible, rastrear los anteriores propietarios.
El otro tema con los carros son los envenenados, y con vicios ocultos. El consejo básico es que a todo vehículo que vaya a comprar hágale un peritaje. Este consejo es válido, inclusive si se lo vende alguna persona conocida. (De nuevo, “cuentas claras y todos tan amigos”) Como eso es costoso, no se pude hacer para cada carro que mire, pero si puede llevarlo a un mecánico de confianza, y mandarlo alinear. El mecánico puede encontrar vicios de mecánica y rastros de estrelladas, y al alinearlo las maquinas reportan daños de chasis y suspensión.
Cuando este comprando carro revise la línea, mire debajo de los tapetes y empaques, si el carro ha tiendo accidentes graves, estos se notan muchas veces en la soldadura, se notan también si los parabrisas no solo los originales, y las diferencias de tono en la pintura.
Observe manchas de aceite en el motor, póngale mucho oído al motor encendido, pida que le den una vuelta si es posible (aunque la contraparte puede no estar muy segura de hacerlo por miedo a un asalto) este muy atento a todos los ruidos.
No le coma cuento al odómetro, salvo los últimos modelos de alta electrónica es relativamente fácil devolver un cuenta kilómetros a un valor de “poco recorrido” (le recomiendo ver la película Matilda y como su padre remozaba los carros que vendía)
Asegúrese que las llantas sean iguales y nuevas (una vez iba a comprar un carro muy barato, observe que todas la llantas eran de diferente referencia, y pedí que las pusieras iguales, al emparejarlas el carro quedo torcido)
Un carro envenenado es una pésima compra, usted puede meterle plata y más plata para arreglarlo y nunca lo tendrá cien por ciento bien.
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