Más que una estafa, es toda una familia. Si algo es muy barato, desconfíe. “Lo barato sale caro”
Lo más común con productos de muy bajo precio relativo son las falsificaciones, imitaciones y productos defectuosos.
En ocasiones, algunos por aparentar están dispuestos a comprar baratijas con apariencia de artículos lujosos, ahí no se sabe si la persona esta siendo estafada o simplemente quiere “estafar” a los demás con una apariencia de algo que no es. O el caso de los libros, programas y discos piratas, donde la persona sabe que el producto no cumple con las condiciones legales.
En otras ocasiones, la persona no tiene la suficiente experiencia como para reconocer la falsificación a primera vista y compra el producto confiada en que hizo un gran negocio, para luego llevarse la decepción de observar que solo es una imitación sin la calidad requerida.
Por ejemplo ahora se están vendiendo muchas memorias flash usb que imitan las características externas del producto original, y como las venden en la calle donde no se pueden probar, el cliente descubre en su casa que fue estafado.
El otro punto donde el producto es “regalado” es cuando es robado. Al ladrón, el producto que roba no le interesa en si mismo sino por la utilidad que le pueda sacar. Por este motivo esta dispuesto a entregar la mercancía a un precio muy por debajo de su verdadero valor comercial. El comprador esta entonces entrando en la cadena de robo como un cómplice que se denomina reducidor. El riesgo adicional esta en que el poseer productos robados es un delito.
Caso se me queda por fuera otra estafa con mercancía barata, y es cuando se trata de lotes de mercancía. A un cuñado le ofrecieron un cambio de mercancías, el tenia cuadros enmarcados por él mismo y le ofrecieron permutarlos por unas chaquetas de cuero. El vio la que tenían de muestra, y acepto el negocio. Le mostraron un paquete que contenía las chaquetas negociadas, y el entrego contento su mercancía. Se llevo su paquete, para descubrir con sorpresa, que en lugar de las chaquetas, había un poco de carnaza y retal de cuero inútil. Cuando regreso a mirar, con quienes había hecho el negocio ya habían desaparecido.
Similar a eso, a mi hermana una vez le ofrecieron una vajilla supuestamente finísima, que la dejaban muy barata porque tenían que irse. Ella, aprovecho el consejo de que si uno no sabe no hace un negocio de esos, y no lo hizo, luego se entero que el vecino si la había comprado para descubrir al poco tiempo que había comprado una vajilla a un precio excesivo.
En producto regalado, también hay una estafa así: A mi amigo Micky le ofrecieron que comprara un televisor, que supuestamente vendía la DIAN (aduana) de los decomisados de contrabando, a un precio irrisorio. El ni corto ni perezoso se apunto a comprar uno de esos, así que junto con el “contacto” fue a las oficinas de la Aduana para hacer la compra, entraron y el “contacto” le pidió el dinero para efectuar el tramite, Mike le dio la plata, pero algo lo distrajo y perdió de vista al contacto, lo busco y pregunto por él, pero nadie le dio razón. Entonces pregunto que como se hacia para comprar el televisor que el quería y le dijeron que la aduana no efectuaba ventas directas sino exclusivamente por remate. Ahí fue cuando Mike dijo “como que me tumbaron”.
Voy a anotar aquí, que en algunas empresas hay empleados deshonestos que roban los inventarios y los venden a otros por debajo del precio. Si este es el caso, tal vez no resulte estafado pero si cómplice.
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